Gente trabajando, luz real y el velo morado que hace legible cualquier texto.
La foto de Biban parece un fotograma, no un banco de imágenes: alguien concentrado en su oficio, luz motivada por la escena, profundidad de campo corta y sombras que conservan color. La marca vive en negocios de verdad, y la imagen tiene que sostener eso.